Respeten los rangos
En todo equipo hay uno que lleva la pelota, otro que arma los equipos, uno que corre por todos y alguno que dice jugar donde haga falta mientras espera que haga falta adelante.
Cada uno ocupa un lugar.
El problema empieza cuando todos quieren ocupar el mismo.
No hace falta ser el protagonista para ser imprescindible.
El capítulo entero vive en el libro.