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Capítulo 8

Muchachos

Cuando juega la Selección, la Argentina empieza a acomodarse varias horas antes.

Cambian los horarios, se organizan las casas y alguien propone mirar el partido en el mismo lugar donde se ganó el anterior, porque no conviene desafiar ciertas leyes que la ciencia todavía no ha estudiado con suficiente seriedad.

También entra el que no mira fútbol.

La madre que dice no estar interesada y termina detrás del sillón. El chico que todavía no entiende el resultado, pero sabe que algo importante está ocurriendo. El argentino que vive lejos y calcula la diferencia horaria.

Muchachos ya no era solamente una palabra.

Éramos todos.

El capítulo entero vive en el libro.