Los amigos
En un asado argentino siempre aparece una silla más.
Puede ser un banquito, una reposera vencida o el espacio que se forma cuando todos se corren un poco. El que llega recibe un vaso, se entera de la discusión y cinco minutos después ya está opinando.
Entró.
Nosotros todavía examinábamos a Messi.
Ellos conocieron a Lionel.
La amistad hizo algo que la admiración no había conseguido: verlo entero.
El capítulo entero vive en el libro.